¿Qué papel desempeñan los seres humanos en el deterioro de nuestro medio ambiente, en la destrucción de los ecosistemas y en la extinción de numerosas especies marinas y terrestres?
Los datos recientes recopilados por la comunidad científica, en particular el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas, indican que la sociedad del siglo XXI y su modo de vida están provocando alteraciones ambientales de consecuencias impredecibles, y potencialmente devastadoras, para la vida en el planeta.
La influencia humana en el cambio climático ya es evidente: por ejemplo, las recientes emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero son las más altas de la historia. Las concentraciones atmosféricas actuales de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso no tienen precedentes desde que existe la humanidad. Los cambios en el clima ya están teniendo impactos generalizados en la humanidad y en la vida de las otras especies.
Se estima que la emisión continua de gases de efecto invernadero causará un mayor calentamiento del planeta y cambios en todos los componentes de su sistema climático, lo cual aumenta la probabilidad de impactos severos, generalizados e irreversibles para las personas y los ecosistemas.
Para detener el cambio climático se requieren reducciones sustantivas y sostenidas de los gases de efecto invernadero que, junto con la adaptación y la puesta en marcha de modificaciones en los modos de consumo, la agricultura y la producción de energía, pueden limitar los riesgos y proteger la biodiversidad. Pero para lograrlo se requiere, ante todo, una mayor sensibilidad ante lo que está en juego.
Es cierto que la Tierra, a lo largo de sus 4,000 millones de años, ha experimentado otros fenómenos meteorológicos y otras extinciones masivas de especies; sin embargo, la del presente tiene una causa inquietante: nosotros mismos. Por lo tanto, sólo está en nosotros encontrar las soluciones, poniendo en marcha la voluntad y reconciliando a la sociedad con la naturaleza, a la que siempre ha pertenecido.
El Proyecto Nauyaca consiste en llevar a cabo soluciones centradas en las personas y en su relación con el medio ambiente. Existen organizaciones que plantan árboles, y sin duda son muy importantes. En nuestro caso, buscamos formar a las personas que asumen la responsabilidad de mejorar el papel que juega la humanidad en la naturaleza, en un momento impredecible para el futuro del planeta. Nuestro objetivo es la formación de personas y organizaciones en el ámbito del reciclaje artesanal del plástico, la regeneración de ecosistemas y la agroecología.

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¿Quiénes somos? 

Una asociación sin fines de lucro, creada en enero de 2013 a iniciativa del sociólogo mexicano-suizo David Urzúa Bermúdez, con sede en Sion, Suiza. Está integrada en su mayoría por personas con vínculos en México y América Latina.

Conformamos un grupo inspirado por la toma de responsabilidad frente a la amenaza potencial que representan el cambio climático, la destrucción de los ecosistemas y la contaminación atmosférica. Somos personas con experiencia profesional en el campo de la sociología, la psicología, la agronomía y la comunicación. Estamos atentos a los acuerdos de la comunidad internacional, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030, el Acuerdo de París Sobre Cambio Climático y el Convenio sobre la Biodiversidad Biológica. Somos una asociación siempre abierta a colaborar con gobiernos, fundaciones, empresas, instituciones, asociaciones y colectivos que compartan propósitos similares a los nuestros.

 

¿En qué creemos?

Que una acción local en favor del medio ambiente tiene beneficios para todo el planeta. Creemos en la cooperación entre las personas y los pueblos para alcanzar el desarrollo humano y sostenible para todos y todas. Tenemos confianza en los proyectos a pequeña escala, que se pueden multiplicar en otros contextos similares. Nuestra atención se centra en armonizar nuestros propósitos con los de las personas que reciben la ayuda. Creemos en las soluciones participativas y en la suma de todos los saberes. Nos comprometemos con la igualdad de condiciones para hombres y mujeres, así como con la colaboración entre todas las generaciones. Confiamos en el papel central de la juventud para consolidar el uso y la conservación sostenible de los recursos naturales.

Ayudamos a restablecer la dignidad de las personas que se encuentran en situación de pobreza y exclusión social. Creemos en los procesos donde las personas aprenden tanto de sus errores como de sus logros. Buscamos, sobre todo, inspirar la toma de responsabilidad frente a los desafíos del mundo actual, donde cada acto individual cuenta, a favor o en contra de la vida tal como la conocemos hasta hoy en el planeta.

Te invitamos

... a contribuir

Como otras organizaciones de nuestro tipo, necesitamos recursos financieros para invertir en nuestros proyectos, sostener los resultados de los beneficiarios, multiplicar las actividades, y pagar un sueldo digno a las pocas personas que trabajan profesionalmente en la asociación.

Te invitamos a brindar tu colaboración financiera como un gesto de responsabilidad frente a una crisis medioambiental de dimensiones planetarias. Visto de otra forma, te invitamos a compensar voluntariamente tu huella de carbono. Proyecto Nauyaca, con mucha sencillez, simplemente aporta un grano de arena que se suma a otras iniciativas igualmente valiosas.

 

Proyecto 1:
Nosotros Reciclamos

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En enero de 2015 se puso en marcha Nosotros Reciclamos. Es un proyecto que tiene como propósito restablecer la dignidad de las personas pobres que deambulan en el centro de la Ciudad de México y sobreviven recogiendo desechos de los basureros.
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Proyecto 2:
Selva Joven- Jóvenes ABC

Este proyecto inició sus actividades en enero de 2016. Su propósito fundamental consiste en formar a jóvenes campesinos de acuerdo con el enfoque de la permacultura, para alcanzar una agricultura sostenible y saludable, así como para conservar los ecosistemas y la biodiversidad en las zonas rurales de México.
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¿Qué es Nauyaca?

Es el nombre de una serpiente venenosa y muy peligrosa que habita los bosques tropicales de México y Centroamérica. Su sola mención suele provocar temor. Se llama así porque su nariz tiene cuatro puntas, de ahí que su nombre en lengua náhuatl quiere decir "cuatro narices, "nahui" (cuatro) y yacatl (nariz). Antiguamente, los lugares habitados por las serpientes eran respetados, hasta que llegó la motosierra y el bulldozer. Proyecto Nauyaca significa « proyecto de respeto y convivencia con la naturaleza », inclusive si ahí habitan las serpientes más venenosas.